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13. Agosto 1993
A la Clínica Buchinger, que nos enseñó a conocer nuestro cuerpo y a tratarlo con consideración y cariño, y nos dio salud y energía y una filosofía para aprovechar mejor la vida. Con gratitud y afecto
- Mario y Patricia Vargas Llosa
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15. Enero 2001
Me doy cuenta que mi comentario va a ser el primero de este siglo ! Qué honor y qué oportunidad para contarles, a lectores, viajeros y curiosos, a visitantes, pacientes, huéspedes, algo de mis experiencias aquí. Esta es mi décima estancia en Buchinger de Marbella, amén de alguna otra en Alemania, y sólo tuve, en cada una de ellas, momentos de bienestar. Inicialmente, allá por 1986 (¿?), vine casi exclusivamente por o para dejar de fumar. Funcionó, dejé de fumar y ..me aficioné a la Clínica. Pareciera lógico que, en general, se viene a perder peso, y siempre se pierde, pero poco a poco vas aprendiendo que sobre todo es una terapia de salud, ideal para el stress y para limpiarse por dentro aunque sólo sea una vez al año. Encuentro además aquí otros alicientes: buen trato y buen clima, sencillez con calidad, calor humano sin clichés, empleadas (y empleados aunque sean pocos) con un natural gracejo andaluz y la seguridad de que esperan todos que regreses!
- Francisco José García
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Junio 2003 Gozar plenamente, con sosiego La luz, el mar, los colores, La paz de este sitio conocido y renovado, La bondad de la vida… Reencontrarme una vez más,
Cuidarme, sentirme bien, quererme, Que me quieran…. Todo esto es mi “happening” particular En la Buchinger
Con todos los aplausos de rigor En mis veinte años y sus treinta
Noemi Grünberg
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Noviembre 2005
Desde que encontré la clínica, cambió mi vida. Ingresé con una artritis reumatoide que según el diagnóstico de los médicos me ataría a una silla de ruedas – entonces yo tenía 38 años – después de mucho pensarlo y sin llegar a tomar la cesta de corticoides que me habían recetado, entré para hacer una primera cura de ayuno de 15 días. Los resultados fueron espectaculares, me sentía otra persona, habían desaparecido mis dolores, y los tendones de las manos ya no estaban apenas inflamados.
Poco a poco fui recuperando mi movilidad, y con la segunda cura quedé totalmente curado de esta dolencia – actualmente todas las articulaciones funcionan al cien por cien, y sobre todo mis manos han recuperado la flexibilidad y la perfección.
No tengo palabras para agradecer este cumpleaños.
Jose Miguel Ferrer ---
29 Agosto 2006 El balancín y el perfume del jardín.
En mi recuerdo de aquí, De los años que viví Y de cuanto recibí Que volviendo devolví El balancín Y el perfume del jardín. Que en estas noches del sur Preguntan ¿dónde estás tú? ¿Madreselvas o biznagas Mojaditas por el agua? El balancín Y el perfume del jardín. Llovidas o bien regadas Se diría que lloraran las hojas como guirnaldas que tantos años trenzaran El balancín Y el perfume del jardín. Lo que más mío sentí, Lo que gané y no perdí Lo que guardé para mí, En mi recuerdo de aquí. El balancín Y el perfume del jardín.
Para la buena gente de mi casa andaluza con un abrazo
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